VOUGE
petit cochon in der Vouge
petit cochon in der Vouge
Depende sobre todo de la temperatura exterior y de si tu bebé está en el cochecito, en el portabebés o ya se mueve activamente. El sistema de capas es una opción probada: una capa base transpirable, si es necesario una capa intermedia abrigada y una capa exterior protectora, por ejemplo de lana afieltrada.
A unos 15 °C, un body de manga larga, unos pantalones evolutivos y un mono de lana hervida o una chaqueta de lana hervida suelen ser una buena opción. Según si tu bebé duerme o se mueve, puedes añadir o quitar una capa.
Con el principio de las capas, se llevan varias prendas finas superpuestas. Así puedes adaptar a tu bebé en cualquier momento a los cambios de temperatura, sin que pase demasiado calor ni frío. Por lo general, tres capas son más que suficientes.
A 10 °C, se recomienda una capa base transpirable, una capa intermedia cálida y un mono de lana hervida. Un gorro tipo pasamontañas protege además la cabeza y las orejas del viento.
Ha demostrado ser eficaz el sistema de capas: una capa base transpirable, cuando sea necesario una capa intermedia abrigada y una capa exterior protectora, por ejemplo, de lana afieltrada. Así, la ropa puede adaptarse rápidamente a los cambios meteorológicos. Además, se pueden añadir o quitar un gorrito, un pañuelo para el cuello y unos zapatitos abrigados de lana afieltrada cuando se produzcan cambios bruscos de temperatura.
Los bebés en el cochecito se mueven muy poco y por eso se enfrían más rápido. Puede ser conveniente añadir una capa más o una manta. Comprueba regularmente la nuca: debe estar agradablemente caliente, pero no sudada.
En el portabebés os dais calor mutuamente. Por eso, tu bebé suele necesitar una capa de ropa menos que en el cochecito. Es importante que tenga los pies y las manos calientes y la cabeza bien protegida.
¡Sí! El tejido de lana hervida regula la temperatura, es transpirable y protege del viento. Por eso es ideal para el tiempo otoñal cambiante y puede combinarse con distintas capas, según la temperatura.
En los días templados de otoño, a menudo basta con un body de manga larga y un pantalón ajustable que crece con el bebé. Cuando haga más frío, puedes añadir debajo una capa cálida, por ejemplo de lana o forro polar.
Lo mejor es tocar la nuca. Si está agradablemente caliente y seca, por lo general tu bebé se siente bien. En cambio, las manos o los pies fríos no son un indicio fiable de la temperatura corporal.
Cuando hace viento o las temperaturas son más frescas, es recomendable usar un gorro ligero, ya que los bebés pierden calor por la cabeza. Un gorro transpirable o un gorrito para bebé protege especialmente bien la cabeza y las orejas.
Para la mayoría de las familias, basta con algunas prendas favoritas que combinen bien: bodies evolutivos, unos pantalones cómodos, un mono o una chaqueta de lana hervida, un gorro y unos zapatitos abrigados. Lo importante no es la cantidad, sino la combinación adecuada para cada tipo de clima.